PEDIR AYUDA
"Pedir ayuda, ayuda. Pedir por pedir, ¿Ayuda?
El pedir ayuda debe salir de un
deseo interno
profundamente reflexionado, decidido
por uno
mismo y debe ser hecho desde una
posición
de humildad, franqueza y confianza.
El pedir ayuda y aceptarla
no te hace quedar mal.
El pedir ayuda y
aceptarla no te hace ser menos
importante.
El pedir ayuda y
aceptarla no hace que la gente
piense mal de ti.
El pedir ayuda y
aceptarla te saca de la soledad
El pedir ayuda y
aceptarla te integra a la realidad.
El pedir ayuda y
aceptarla te compromete.
El pedir ayuda y
aceptarla abre tu corazón.
El pedir ayuda y
aceptarla te trae paz, calma y
alivio inmediato.
El pedir ayuda y
aceptarla te ennoblece.
El pedir ayuda y
aceptarla le hace sentir a la
persona a la que se la
pides, que esa persona
es importante para ti.
El pedir ayuda y
aceptarla le hace sentir a la otra
persona, que esa
persona es importante para ti
porque te puede
ayudar.
El pedir ayuda y
aceptarla te coloca en la
dirección correcta.
El pedir ayuda y
aceptarla permite que la ayuda
se acerque a ti.
Al pedir ayuda y
aceptarla, ayudas a que te ayuden.
Al pedir ayuda y
aceptarla sucede todo lo anterior.
Pero al aceptarla con
la mente y el corazón,
¡Te pones en marcha,
te pones en acción!
Habla, pide, expresa en forma verbal y
corporal
tus emociones y deseos
afectivos.
No des por sentado lo
que los demás deberían
saber de ti, de
acuerdo con tu criterio,
porque los demás no lo
saben y sufrirás
decepciones, al no
llegar las respuestas
o situaciones que tú
esperas.
Diles en toda ocasión,
cada día y varias
veces si es posible, a
tus hijos y a tus nietos,
cuanto los quieres.
¡Abrázalos, abrázalos
y bésalos!
Motívalos
constantemente con palabras
positivas,
felicítalos
constantemente por sus avances
y logros,
guíalos con ejemplos y
acciones concretas
de vida saludable,
muéstrales con tus
ejemplos el camino
a una vida saludable y
libre de los excesos,
dales todo el cariño
que puedas, siempre.
Para agrandar tu
felicidad,
esto lo puedes hacer
extensivo a todo
el resto de tu
familia, amigos, vecinos,
compañeros de trabajo
o diversos grupos
de relación humana que
integres.
Enséñales
el concepto de la suficiencia.
Enséñales lo que es
suficiente en la vida.
Con estas acciones los
estarás educando
para que tengan una
vida lejos de excesos,
faltas momentáneas,
carencias profundas
o adicciones de todo
tipo.
Si no sabes cómo o no
puedes hacerlo,
Por ti mismo, pide
ayuda y acéptala con
la cabeza y el
corazón, primero aprende tú
para que luego tú, lo
puedas transmitir
a todo el mundo que te
rodea.
Richard Frenkel

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