AGUA PURA
¿Ya intentaste lavar
un balde de ropa solamente con un vaso de agua?
Por supuesto que no. Sin embargo, lo que parece
ser un absurdo en el caso de las ropas sucias, es lo que muchos acaban haciendo
con su propio cuerpo. Muchas veces intentamos obligar al organismo a funcionar
más allá de sus posibilidades.
Uno de los factores más importantes para tener
una vida saludable consiste en beber agua en las cantidades suficientes a fin
de que nuestro organismo pueda funcionar correctamente.
Seguramente ya debes haberme oído decir que cerca del 70% del peso total del cuerpo es agua. ¡y eso es verdad! ¿Y
sabías que el 80 % del cerebro está
formado por agua? Cualquier pequeño desbalance de agua en el cuerpo o en el
cerebro, este envía señales que son interpretadas, en ciertos casos, por las
personas que tienen adicción a los excesos, como una incomodidad que
generalmente se la soluciona comiendo algo sólido, cuando con un poco de agua
se habría podido solucionar.
Casi la totalidad de
las funciones del organismo dependen del agua. Nuestros ojos, por ejemplo, deben estar
constantemente humedecidos por una finísima capa de agua. Si así no fuera, los
ojos se secarían y rápidamente
perderíamos la vista.
El simple acto de beber agua provee, entre
otros beneficios, los medios para que el
cuerpo elimine impurezas y se refrigere.
En nuestro organismo, el agua no permanece
estática. Es continuamente conservada por eficientes métodos de reciclado.
¿Alguna vez se ha sentado delante de un apetitoso plato, con el cual se le hizo
“agua la boca”? Esa agua fue extraída de la sangre por las glándulas salivales.
Cuando tragamos la saliva, esta pasa por el
estómago y el intestino, pudiendo ser reabsorbida por la sangre. En otras palabras, nuestro
cuerpo posee un sistema increíble de preservación del agua. Aún así, para que nuestro
cuerpo trabaje a la perfección, es requerido beber la suficiente
cantidad de agua pura.
Increíblemente, muchos de nosotros bebemos más
gaseosas, café y bebidas alcohólicas que agua. ¿Se acuerda cuál fue la primera
pregunta que el mozo le hizo la última vez que fue a un restaurante? Sin duda fue: “¿Qué va a beber?” ¿Y qué fue
lo que usted ordenó? Probablemente no
ordenó agua pura. Después de todo, muchas veces se piensa ¿acaso no es
cierto que todas las bebidas ya contienen agua?
El organismo utiliza el agua en todas sus
formas; sin embargo, las bebidas gaseosas pueden crear dificultades especiales.
Muchas poseen calorías que deben ser digeridas, a semejanza de los alimentos. El azúcar de las bebidas requiere una
proporción extra de agua para ser asimiladas. El agua pura, por otro lado, pasa por el estómago sin tener que ser
digerida, independientemente de que exista, o no, alimento dentro de él.
¿Será que beber gaseosas “sin azúcar” resuelve
el problema? Aparentemente, la respuesta sería
“sí”; sin embargo, las bebidas
dietéticas (“cero azúcar”) traen consigo otros motivos de preocupación.
Todas ellas poseen productos químicos a fin de agregarle a la bebida color y
sabor; también contienen conservantes y otros elementos. De este modo, cuando
bebemos agua pura, no sobrecargamos nuestros riñones o nuestro hígado.
El agua pura es
exactamente lo que el organismo requiere para mantener estables todos los procesos
vitales. ¡El agua pura y en la medida de
lo suficiente es la bebida perfecta!
Richard Frenkel – Escuela de Vida Saludable

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